|
En una azarosa sesión celebrada el pasado 11, con el salón de actos de la casa de cultura lleno hasta la bandera, tuvo lugar la elección de la reina de las fiestas, reina infantil y reina de la tercera edad. La distinción de Reina de las Fiestas de San Blas 2008 recayó en la joven Tamara Rodrigo Pozueco, eligiéndose como damas de honor a Andrea Martín y Eliana Carrillo.
Repite como reina de la tercera edad, Josefa Quirós, y su acompañante , Celerino Morejón, que ya fueron distinguidos con este galardón en el año 2006.
La elección de la Reina Infantil San Blas 2008 si estuvo concurrida al presentarse once candidatos. Resulto ganadora y Reina Infantil Carolina Gómez y acompañante de honor Alejandro Rodrigo, de once y diez años de edad.
Los avatares empezaron por la no presentación inicial de ninguna candidata a reina de las fiestas y reina de la tercera edad, lo que causo una gran confusión y la necesidad de pedir voluntarios entre el publico asistente.
El propio concejal de festejos, Miguel Partida, tuvo que hacer uso de todo su "encanto personal" para convencer a las candidatas entre las butacas del salón de actos, para conseguir que se presentaran finalmente cinco jóvenes aspirantes a reina de las fiestas.
En cuanto a la reina y acompañante de la tercera edad, Josefa y Celerino, aceptaron repetir “por amor a Valdemorillo”, y en un bonito gesto renunciaron al premio que les correspondía.
La inicial timidez de las aspirantes no impidió a la primera dama de honor, Andrea Martín, contar a Valdemorillo.com que a su madre le había gustado mucho que saliera elegida, que estudia tercero de ESO y que le encanta la música.
El jurado popular estuvo compuesto por Carmen García Franco, Ángel Abad, Ulpiano Ramírez, Alfonso Redondo e Isabel García Pascual, mientras que el Grupo Asesor y Organizados de San Blas 2008 estaba compuesto por Pilar López, Francisco Coba, Beatriz Hernández, mercedes Martín, Milagros González, Miguel Partida, Francisco Osuna, Javier La Torre, Ana Ventura, Pamela Sprätz, Javier Orden y Rafael Pozuelo.
Aunque el trance se salvo finalmente con decoro, la verdad es que estuvo más concurrido el jurado oficial y popular que el grupo de aspirantes a reinas en todas las categorías.

Cite este artículo en su sitio
|