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ECOLOGISTAS EN ACCIÓN SE OPONE AL DESDOBLAMIENTO DE LA CARRETERA DE LA CAÑADA A EL ESCORIAL.
Si hay algo que no me pierdo es el mercadillo de los sábados. Además de saludar y recibir obsequios de algunos candidatos, comprar tomates, aceitunas y pipas de calabaza, también recibí la nota que Ecologías en Acción titula como ¡La sorpresa de la semana! y la nota de Rió Aulencia con el lema ¡tu silencio decide! En ellas se nos invita a que nos manifestemos sobre el desdoblamiento de la carretera que une Villanueva de la Cañada con El Escorial y yo, por lo menos, no quiero dejar pasar la oportunidad de hacerlo.
No me cabe la menor duda de la llegada de un nuevo PGOU en esta próxima legislatura. Sé que este nuevo Plan General traerá más viviendas, industrias, colegios, etc. y esto conllevará un aumento inevitable del tráfico y de la siniestralidad, sino lo evitamos.
¿A quien le gustaría tener que sufrir un embotellamiento parecido al que padecen cada día los vecinos de Villanueva del Pardillo?
Es preferible adelantarse a las necesidades futuras y contar con las infraestructuras necesarias que acompañen el desarrollo de la zona. Solo imaginándonos el futuro podremos trabajar en el presente y exigir así a los políticos que no se pasen las legislaturas poniendo parches a lo que no supieron planificar en el momento adecuado.
Alguien, respetable e ilusamente, podrá estar en desacuerdo y creer que la oposición a este desdoblamiento frenará el urbanismo de nuestro municipio. Para Ecologistas en Acción y Rio Aulencia, los políticos deben esperar a que haya un verdadero problema de tráfico para actuar, al menos un problema mayor del que hay los viernes, los domingos, las vísperas de fiesta, las mañanas que siguen a un puente... o quizás esperar a que haya una verdadera desgracia.
Los políticos no sólo tienen que gestionar el presente, sino planificar el futuro. Me parece aventurado afirmar que la falta de oposición a este desdoblamiento significa apoyar la urbanización masiva de la zona. La carretera será necesaria hoy o mañana... ¿para qué esperar? Cite este artículo en su sitio
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