- Salen del Ejecutivo Manuel Lamela y Alfredo Prada, dos 'populares' próximos a Rajoy
- Se incorporan José Ignacio Echeverría y Antonio Beteta, uno de los fieles a Aguirre
- Los nuevos consejeros han tomado posesión de sus cargos en la sede de la Comunidad
R. BÉCARES | J.G. TRECEÑO | P. BLASCO
MADRID.- Manuel Pizarro, flamante fichaje de Mariano Rajoy para las pasadas elecciones generales del 9 de marzo y ahora 'olvidado' como diputado de a pie, rechazó formar parte del nuevo Gobierno de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, según ha podido saber elmundo.es
Aguirre ha remodelado su Gobierno para dejar claro que ella manda en el PP de Madrid y que no quiere en su Ejecutivo personas de las que no se fíe. Por esta razón ha expulsado de su Ejecutivo a los consejeros de Justicia, Alfredo Prada, e Infraestructuras, Manuel Lamela, designados por Mariano Rajoy, presidente del PP, miembros de la nueva dirección del partido en detrimento de Ignacio González, mano derecha de Aguirre, y Francisco Granados.
En esta jugada entraba el fichaje de Pizarro como consejero de Economía y Hacienda. El ex presidente de Endesa rechazó la oferta y el puesto ha sido finalmente para Antonio Beteta.
Con la sorpresiva remodelación del equipo de Aguirre, que será explicada esta misma mañana en una declaración institucional por la propia presidenta, la Comunidad de Madrid pasará a tener 12 consejerías en lugar de las 15 actuales.
Saldrán cinco consejeros y entrarán dos nuevos, manteniendo una sola vicepresidencia. Según informaron fuentes del Gobierno regional, Aguirre suprime tres consejerías dentro de su nueva política de "ahorrar y adelgazar la Administración".
Los nuevos consejeros han tomado ya posesión de sus cargos a las 10.00 horas. Al acto no ha asistido Alfredo Prada, ex vicepresidente segundo de la Comunidad. Tras la remodelación su cargo ha sido eliminado del organigrama de Gobierno de Esperanza Aguirre.
Durante el acto de toma posesión se ha podido ver a la consejera de Familia y Asuntos Sociales, Gador Óngil, visiblemente afectada y al borde de las lágrimas.
La crisis de Gobierno se produce apenas un año después de que la presidenta de la Comunidad formase su segundo Gobierno y a los pocos días del Congreso Nacional del PP, con el que se calmaban las convulsas aguas de la crisis del partido.
Aguirre ha sido una de las voces más críticas con Mariano Rajoy y ahora han perdido su confianza dos de los 'populares' que este fin de semana entraban en los órganos de dirección del PP. De este modo, salen de su gobierno Manuel Lamela —propuesto por Rajoy para la Junta Directiva Nacional— y Alfredo Prada —incluido en el Comité Ejecutivo Nacional—.
Por otro parte, el secretario general del PSM Tomás Gómez ha declarado que con la remodelación del Gobierno regional, Aguirre "ha devuelto el gesto" a Rajoy tras los cambios en la ejecutiva del Partido Popular en el congreso 'popular' de Valencia, informa Carmen Serna.
Gómez ha hecho estas declaraciones a la entrada al pleno del Ayuntamiento de Madrid donde se celebra el Debate sobre el Estado de la Ciudad, el líder socialista se encuentra en la tribuna de invitados escuchando las intervenciones de los grupos políticos.
Lamela, un consejero polémico
Lamela fue la gran apuesta de Aguirre en Sanidad en el anterior Gobierno madrileño. Pero tras su difícil gestión —en la que se enfrentó al caso de las supuestas sedaciones irregulares en Leganés— en el Gobierno del año pasado fue nombrado consejero de Transportes.
El llamado 'caso Leganés' ha sido un lastre en la carrera de Lamela. Surgido a raíz de una denuncia anónima que creó la alarma social sobre las presuntas sedaciones irregulares y negligencia médica —luego desmentidas por la Justicia— en el Servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa.
Tras la confirmación por la Audiencia Provincial de Madrid del archivo del 'caso Leganés' , arreciaron las críticas y las exigencias de dimisión del consejero.
El auto de la Audiencia madrileña, además de reafirmar la ausencia de delito en la actuación de los médicos de Leganés, ordenó que se suprimiera toda referencia a mala praxis médica en el Severo Ochoa, tesis que fue defendida por el entonces consejero de Sanidad.
Lamela compareció ante la prensa en febrero pasado para decir que no se arrepentía de nada. Posteriormente, El ministro de Sanidad, Bernat Soria, criticó la postura de la Comunidad de Madrid de no pedir disculpas ni readmitir a los médicos de urgencias destituidos.
Dos incorporaciones
Prada era, por su parte, uno de los hombres fuertes de Aguirre. El hasta ahora vicepresidente segundo y consejero de Justicia de la Comunidad ya había sido el segundo de la presidenta madrileña cuando esta presidía el Senado, pero en Madrid ha chocado sistemáticamente con el número dos de Aguirre, Ignacio González, que ahora queda como el único vicepresidente.
Además de Lamela y Prada, salen del gobierno madrileño Gádor Ongil (Familia), Beatriz Elorriaga (Medio Ambiente y Ordenación del Territorio) y Fernando Merry del Val (Economía). Frente a estas salidas, se incorpora el hasta ahora portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, en una nueva cartera reforzada de Economía y Hacienda, y el diputado de la Asamblea José Ignacio Echeverría en Transportes, un histórico del PP de Madrid que ya coincidió con la presidenta en política municipal.
Beteta —quien en los 90 entró en el gobierno regional como uno de los hombres de confianza del entonces presidente, Alberto Ruiz-Gallardón— se ha convertido en los últimos cinco años en portavoz fiel y leal de la presidenta madrileña. De hecho, es uno de los que manifestó públicamente su apoyo a Aguirre en la crisis de los populares.
Otro de los hombres de confianza de la líder madrileña, Francisco Granados, sumará a Presidencia e Interior las competencias de Justicia; mientras que Ana Isabel Mariño asume además de Vivienda, como hasta ahora, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Por su parte, Engracia Hidalgo pasa de Hacienda a Familia y Asuntos Sociales.
Fuente: El Mundo
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