|
MEDIDAS PENALES Y EXPULSIÓN CONTRA LA VIOLENCIA ESCOLAR
El Gobierno de Aguirre prepara un decreto, que con apoyo de la oposición socialista, endurece los castigos
Insultar a un profesor o compañero, romper mobiliario o material, e incluso hacer "novillos" va a tener consecuencias más duras para los estudiantes madrileños, según un nuevo decreto que prepara el Gobierno de Esperanza Aguirre contra la violencia y falta de convivencia en las aulas, que endurece los castigos y otorga más poder a los centros docentes.
Desde la agresión física hasta los novillos, el nuevo decreto establece una batería de castigos que van desde la expulsión hasta quitar el recreo. Los planes del Ejecutivo autonómico modulan los castigos en virtud de que se consideren faltas graves o leves. Y en el caso de faltas penales, directamente, los profesores y el equipo directivo del centro tienen la obligación de comunicárselo a los cuerpos de seguridad o al Ministerio Fiscal. La gravedad de los actos por parte de los chavales abarcaría desde insultos, agresiones físicas o amenazas a profesores o compañeros, hasta hacer novillos dos veces en un año o dañar material del colegio, o mobiliario. Las faltas que sean consideradas "leves" no se verán libres de castigo. Así, los que lleguen tarde a clase, no justifiquen una falta de asistencia, o se nieguen a llevar a clase con el material necesario podrán ser castigados con expulsión del aula o del colegio durante un máximo de seis días, El decreto se ha hecho con los parabienes de la oposición regional, el PSOE, "se tratan correctamente las sanciones reforzando la figura del director y de los profesores, fomentando la convivencia", afirmó el portavoz socialista de Educación, Adolfo Navarro, quien precisó, sin embargo, que las medidas adolecen de instrumentos preventivos y piden que sea consensuado con sindicatos, alumnos y padres de alumnos. Cite este artículo en su sitio
|