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Llevamos dos meses buscando alguien que nos haga una reforma en casa, y algo que nos parecía de lo más sencillo es complicadísimo, o más bien, a nadie le interesa hacerlo.
Lo más común es que llames por teléfono y les expliques lo que necesitas (levantar un par de paredes de ladrilllo y solar unos 30 m2), te dicen que te llamarán y nunca más se supo.
Otros vienen a verlo, te prometen que te llamarán y nunca lo hacen.
La realidad es que hay tanta pasta moviéndose en la construcción, que estos trabajos tontos no los quiere nadie. Y nosotros nos quedaremos sin poder cerrar el porche, no por falta de dinero, que lo tenemos guardadito para ésto, no, es porque nadie quiere hacerlo. Que pena.
Espero que llegue el día en el que el chollo urbanístico se acabe y ya no tengan más chalets que levantar, entonces querré ver como llaman a los pringadetes como nosotros a suplicar que les den la obra.
Y los "pringaos" serán ellos.
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