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Escrito por adrian martin
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sábado, 18 de febrero de 2006 |
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Llevo poco tiempo viviendo en Valdemorillo, pero he podido ver cómo se transformó la cultura en este pueblo y cómo se ha destrozado después. La labor del concejal de entonces, un muchacho al que llamán despectivamente manolin y escribe como los angeles en el As y El País, fue notable. Ahora una señora que sólo sabe dar palmadas en la espalda y hablar muy cariñosamente a todos ha dejado que ese trabajo se venga abajo sin nuevas iniciativas. Una pena aquella moción de censura. Animo a Manuel a seguir adelante.
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