La Sexta y la TDT no se ven. Zonas sin movil y vecinos sin ADSL
Valdemorillo rebosa tecnología punta: no se ve la sexta en el casco urbano, tampoco la TDT, la cobertura de telefonía móvil es mala en casi todos los sitios e inexistente en otros. O tenemos ADSL a precio de Potosí (la tarifa más cara) o no hay línea de internet que contratar. Valdemorillo es una joya del tercer milenio, un ejemplo del momento cumbre que España ha alcanzado en el campo de las comunicaciones dentro de la opulenta Europa.
Casos concretos. En el casco urbano no se ve la sexta y tampoco funciona el TDT. La excusa más extendida, y seguramente más idiota, es que la iglesia hace “sombra” a la señal. No se si es nuestro monumento local, las emblemáticas tres chimeneas de la Casa de Cultura o que el Ministerio de Fomento, Retevisión o Mediapro no sabe ni donde esta este pueblo en el mapa, el caso es que tenemos que gastar entre 300 y 600 € para reinstalar nuestra antena y poder ver como la ÑBA mueve la pelotita.
Tres años antes del cacareado apagón digital lo de la TDT no tiene solución. Habría que instalar uno o varios repetidores y no se conoce que nadie tenga intención de hacerlo. Tampoco se ve la televisión digital en muchas urbanizaciones de Valdemorillo, zonas del Cerro, Jarabeltran, Mirador etc.
En zonas importantes de Pino Alto, Puentelasierra y el Mirador del Romero (en las cuestas de la M-600 no hay cobertura) no funcionan los teléfonos móviles. El caso de casi todo Pino Alto Cazadero Real es sangrante: no es que funcione mejor o peor una u otra compañía, es que no funciona ninguna. Igual ocurre en algunas zonas de Puentelasierra y El Mirador del Romero. En el casco urbano, dos de las tres compañías funcionan mal y son muy numerosos los días en los que el móvil es un peso muerto en el bolsillo.
Si usted quiere contratar un ADSL, solo se dispone de la tarifa mas cara (30-40 €, según compañía). Si lo puede contratar, suerte tiene, porque en La Pizarrera no funciona ni la cara, ni la barata. Bien lo saben los resignados habitantes de esta autoproclamada republica independiente, donde se da la borgiana paradoja de que tienen una pagina Web propia que solo ven desde fuera de su urbanización.
Vivimos a 40 Km. de una de las metrópolis mas avanzadas de Europa, pero disponemos de una red de telecomunicaciones penosa. En muchos pueblos de la Castilla mas profunda, si no ven la tele, instalan un repetidor propio, si no hay cobertura de móvil, lo arreglan con la operadora de telefonía más dispuesta a facilitar la instalación de la mejor posible de las comunicaciones.
Si no ver el mundial de baloncesto o el fútbol puede ser fastidioso, más grave es que cualquier empresa instalada en Valdemorillo asuma gastos de telecomunicación muy superiores a los de Villanueva de la Cañada o el Pardillo o, sencillamente, no pueda instalar una red de comunicación apropiada a su actividad por incapacidad técnica. Este chapuceo, además de ser molesto, retrae la inversión y da un aspecto pobre y cutre de nuestro pueblo.
Ni yo, ni el común de los vecinos sabemos por que pasa esto. Sufrimos las consecuencias, pero no conocemos al responsable. Solo queda que los vecinos seamos conscientes del problema y reclamemos que las telecomunicaciones funcionen razonablemente bien a estas alturas del Siglo XXI.
Si no ver los partidos del domingo o el Europeo de Baloncesto ayuda a que los vecinos se enfaden lo suficiente como para reclamar en serio, bienvenido sea el “tiki-taka” y “ra-ta-ta-ta-ta” de los jugones. No obstante, podríamos empezar por tener un concejal dedicado específicamente a este tema...
P.D.: hablando de concejales, siendo como es Luís Herranz, portavoz municipal del PSOE, ingeniero de telecomunicaciones, le interesara este problema. Ocupándose de el, quizá olvide la caza de brujas que ha emprendido pidiendo cuentas, licencias, información y documentación municipal en asuntos que pudieran ser de carácter no publico sobre empresas y particulares de la localidad. No veo en que ayuda esta extrañísima persecución al desarrollo de Valdemorillo, y si encuentro muy útil que trabaje desde la oposición para la mejora de las instalaciones de nuestro pueblo. Cite este artículo en su sitio
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