Parálisis política, social, económica y mental.
Mientras que el ínclito José Francisco Osuna, concejal de hacienda popular de Valdemorillo, culpa a Zapatero del desastre económico local, la parálisis se instaura en Valdemorillo.
Parálisis política, parálisis social, parálisis económica, parálisis mental... La más completa inoperancia se mueve de un banco a otro del pleno municipal que, cuyos concejales, con honrosas excepciones de todos los signos, sobreviven más que ejecutan las cuatro cosas que hacen que la vida municipal meramente persista.
En tanto que el mundo en Bali se juega la supervivencia, en Valdemorillo nos da para poco más que pagar con dificultades las nominas a los funcionarios. Debido a la incapacidad de todos para ver un problema que viene ocultándose desde hace más que años, lustros: mas allá de los colegeos con la tradicional fuente de financiación, hoy exprimida, agotada y cansada, no hay dinero, ni capacidad para generarlo.
La mayoría popular y la oposición disgregada, unida a veces, enfrentada casi siempre, se pierden en (ustedes perdonen) chorradas mas que partidistas, personales, que por su falta de altura dan vergüenza y asco, o como quieran ustedes que exprese mi preocupación por la falta de miras de un par de concejales y otros bultos satélite, que me resisto a nombrar por no publicitarlos.
Asistir a un pleno en este pueblo es tan edificante como ir al tanatorio de Carabanchel, incluso menos. Gobernantes como los que nos ha tocado en Valdemorillo, dan mucho miedo por su inoperancia.
Encuentran su pequeña recompensa en pequeñas disputas que atañen a nuestra vida y malviven sin sentido político, en el día a día con total ausencia de autocrítica.
Ahora, varios de estos personajes están promoviendo una asociación de vecinos “por un Valdemorillo limpio”, o algo así. No descansan en su fracaso: “El cocodrilo de Valmayor”,”Rió Aulencia”,”penosas campañas electorales”, la lista es tan larga como su afán por manipular, figurar e intervenir, incluso en sitios donde no se les quiere ni en pintura.
No vendrían mal algunas jubilaciones, si es posible anticipadas.
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