|
Los independientes son una mala solución
Que Valdemorillo es un pueblo de políticos, candidaturas e iniciativas independientes no se discute. Hasta la propia alcaldesa proviene de las filas independientes donde creció al amparo de las siglas de Agrupación Renovadora. Los ejemplos son numerosísimos y discutir esto seria como cuestionar que fumar es malo o que a las familias españolas les cuesta llegar a fin de mes, incluso a la riquísima Esperanza Aguirre.
Que políticos independientes, las mas de las veces representantes de pequeños o muy pequeños intereses, a veces tan minúsculos que solo se representan a si mismos y su entorno, prosperen al amparo del voto ciudadano es lo que se debería plantear, visto el resultado, el votante de Valdemorillo.
Sin salir de la legislatura actual, mal que les pese a algunos de los concejales que se sientan hoy en el consistorio, solo dos de los 13 ediles no han sido nunca independientes: los dos concejales socialistas que conforman el Grupo Municipal Socialista. Hasta de ese grupo se escindió el ex alcalde socialista Luís García, hoy concejal no adscrito.
Por ir a lo concreto, el ciudadano debe saber que todo este trasiego de independientes, concejales no adscritos, portavoces de grupos unipersonales le cuesta dinero a los vecinos. La cantidad es perfectamente cuantificable: 400 € de diferencia que hay entre los 600 € que cobra un concejal y los 1.000 € que cobra el portavoz de un grupo municipal.
Asi, si Carmen Villanueva, Jesús Sabugo y Luís García fueran concejales de un grupo municipal de la oposición cobrarían 600 euros mensuales. Como son portavoces de su propio grupo cobran 1.000 €, sin ser gran cantidad supone unos 1.200 € al erario municipal, dinero con el que se podría contratar, por ejemplo, otro barrendero que falta hace.
Si además se comprueba que los dos concejales de Nuevo Valdemorillo (por sintetizar, son los independientes de urbanizaciones) se han escindido en Nuevo Valdemorillo y Pivalde y que los dos concejales de Progresistas de Valdemorillo (por sintetizar, son los independientes del casco urbano) se han dividió en concejal de equipo de gobierno y concejal de oposición, en tanto las siglas se han disuelto como un azucarillo, se confirma que los proyectos independientes son tan independientes que se terminan en si mismos, sin proyecto a medio plazo, sin sustento social, sin equipo de trabajo, sin técnicos cualificados que estudien con seriedad los complicados problemas de la ciudad que ya va siendo Valdemorillo.
La triste realidad de los independientes no exime a los partidos nacionales de su responsabilidad. Las siglas nacionales se han convertido a nivel local en franquicias que administran grupos cerrados como si fueran su cortijo.
En el pasado, cerrar las pasadas listas del PP “manu militari” trajo como consecuencia la creación de dos candidaturas: Nuevo Valdemorillo, con los conservadores de urbanizaciones (Jesús Sabugo ha sido militante del PP hasta hace unos meses) y Progresistas de Valdemorillo, que fue una escisión de la candidatura popular de Víctor Bravo, candidatura que fue abruptamente dilapidada por el propio PP regional y de cuyas cenizas nació Progresistas de Valdemorillo.
En el presente, el bloqueo de nuevas solicitudes de afiliación no afines que hace que el actual secretario general del PSOE, Luís Chamarro, su guerra frontal con el Grupo Municipal que lidera Belén Aguado y sus acercamientos extraños a la concejala independiente Carmen Villanueva, a la que parece reconocer como uno de los suyos por encima de los propios ediles socialistas, puede desembocar en la aparición de una candidatura independiente de izquierdas que no vendría a arreglar en nada el panorama político de este pueblo.
En vísperas de la proclamación de candidatos los dos partidos nacionales deben hacer un esfuerzo de consenso dentro de sus organizaciones locales, con el fin de dejar el menor margen posible a los “francotiradores” de la política local que, como todo el pueblo sabe, las mas de las veces vienen a solucionar sus problemas personales (alguna excepción hay).
Aún haciendo este trabajo los partidos nacionales no podrán evitar los “outsider” de ultima hora que son, ignoro el motivo, tan jaleados en Valdemorillo.
Se trata de que sean menos y más débiles, porque los retos que debe afrontar Valdemorillo a corto plazo no son aptos para aficionados.
Tenemos el ejemplo del bloqueo del plan general: ni siquiera un político profesional como Pilar López, con el PP en la Comunidad de Madrid, consigue sacarlo adelante. Imagínense si no saben, como es el caso de casi todos los independientes.
Fíjense en pueblos de alrededor donde la erradicación de los independientes ha traído la prosperidad: recientemente Sevilla la Nueva, Brunete, Quijorna y hace ya tiempo Galapagar, Alpedrete y Quijorna, entre otros porque los ejemplos abundan. Cite este artículo en su sitio
|