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No hay quinto malo
Valdemorillo para algunos es muy pequeño, se limita a los quinientos metros que distancian el nuevo del viejo ayuntamiento, y viceversa. En esas aceras y sus establecimientos concentran toda su energía para manejar la opinión pública local.
Si un conocidísimo y respetadísimo hostelero tiene unas palabras subidas de tono con dos conocidísimos enredas locales, uno de ellos con mando en plaza en el partido socialista de Valdemorillo, por un quítame aquí habéis dicho sobre mi convenio urbanístico, lo que ha pasado, o las particulares versiones de lo que ha pasado, se desplaza a la velocidad de la luz desde la Nueva Plaza del Ayuntamiento a LOS BRAVOS de abajo convirtiéndose ese día en el chafardeo local.
Si un ex concejal del PCE pone a caer de un burro al arquitecto municipal con el consiguiente y a menudo inútil intercambio de denuncias, son dos minutos lo que el pueblo tarda en enterarse de la muy poco ejemplar bronca.
Es así como las versiones se entrelazan esquina por esquina, bar por bar, restaurante por restaurante hasta configurar un bolo/bola mitad verdad, mitad leyenda que es lo que queda. Así es como se extienden las dudas y se esparcen los rumores.
Entre todos los rumores destaca estos días los que conciernen a cuantas, como y que listas se presentaran a las próximas elecciones locales. Se sabe que existirán las del PP y las del PSOE, las de los independientes son como el espacio, infinito en su extensión, como infinita es la inconsciencia de algunos galácticas de la política valdemorillense.
Ahí va una de ellas.
Pilar López, candidata.
El PP ha nombrado candidata, que sea para bien. Aunque no seria la primera vez que el PP dicen “digo y luego diego” parece que esta vez si, que la candidata es desde el primer momento la actual alcaldesa. Despejada la duda, varios nombres se suman y restan de la futura lista. Parece que el actual concejal de urbanismo Jesus de Miguel quiere dejarlo y que va en serio. Asuntos personales le reclaman y nadie le ha convencido de lo contrario hasta el momento.
Del resto de los actuales ediles populares suenan para quedarse Francisco Coba, el incansable “concejal para todo mano derecha” de Pilar López, y Miguel Partida, el sobrinísimo. No saben no contestan Beatriz Hernández y Mercedes Martín y se descuelga Raúl Dupuy a quien su errática, larga y prolífica carrera política le empieza a pasar factura dentro de un partido que busca ahora afinidades ideológicas mas que suma de intereses.
Para los “puestos vacantes” suenan o se hacen sonar algunos nombres. Lo cierto y verdad es que nadie sabe nada, ni la propia alcaldesa. Excepto sorpresa de última hora, los sustitutos, preferiblemente jóvenes, saldrán de las reuniones de los viernes en la sede local del PP, donde ya se improvisa poco, vistos los resultados que le han dado las arriesgadas apuestas de los últimos tiempos.
El Gran Manolin Franco
Tras “traicionar” a Víctor Bravo , ex candidato del PP que fue cesado por no avenirse a las intenciones pactitas de los mandamás de la calle Génova, que fue el que verdaderamente le dio paso en la escena política local, rebufo que él aprovechó para postularse como la gran promesa local para la alcaldía de Valdemorillo para, desde su cacareado centrismo, igual acercarse al ex alcalde socialista Luis Garcia por la mañana que bajar a pedir apoyos y consejos a los asesores de Esperanza Aguirre, siempre con la máxima de que él y solo él es el primero de cualquier lista electoral donde se integre, y digo bien cualquiera.
Después de que le abandonaran sus progresistas de Valdemorillo, no sin razón por la falta de compromiso y rigor a la hora de preparar los plenos, falta de rigor bien conocida por algunos ediles ya que confía que su verbo populista supla lo poco que se prepara los temas, el “gran manolín” se ha puesto, como ha hecho siempre, en el mercado político esperando que su carisma le situé donde el cree que merece estar.
Así, miembros destacados del comité ejecutivo local del PSOE, que no el Grupo Municipal y sus dos concejales, que esos si saben moverse por los quinientos metros de la calle San Juan, han picado y le han propuesto ser segundo de la lista del PSOE. Manuel Franco consideró este puesto secundario como una afrenta personal, despachándolo con un “o primero o nada”, para ridículo de los mandamases locales del partido nacional, que no debían saber que a los 10 minutos se iba a enterar todo el pueblo con gran mofa y escarnio.
Lo anterior da idea de la nebulosa de confusión que envuelve al PSOE local.
PIVALDE
Carmen Villanueva se presenta con el apoyo de su presidente Alfonso Redondo, otro ex militante del PSOE, y algunos más, aunque pocos más. También le apoya el periódico comarcal de mayor difusión que ha decidido hacer abiertamente campaña por ella con la esperanza de que la táctica de oposición frontal, algunos opinan que sin ton ni son, consiga los 500 votos que para las próximas elecciones hacen falta para sacar el primer concejal, que son muchos votos hasta para PIVALDE.
Atrás quedan en apenas tres años su alianza con el PSOE, su ruptura con la agrupación electoral Nuevo Valdemorillo con la que se presento, su apoyo a la moción de censura del PP en contra del PSOE, quedar fuera del actual gobierno popular conservador y el año y medio de travesía en el desierto donde principalmente se ha dedicado a clamar, como Simón, en contra de Edisan y la Plaza de Toros.
OTROS INDEPENDIENTES
El núcleo duro de Progresistas de Valdemorillo se sigue reuniendo lo que para los tiempos que corren ya es una noticia. No se han desanimado y se dice que podrían volver a presentarse con nuevos bríos y nuevos nombres.
En Urbanizaciones las cosas han cambiado mucho. Ahora el PP no tiene mayor interés en promover candidaturas independientes y la consigna es que aquellos de la extinta URVA que sean afines al partido se aglutinen en torno a Pilar López y su lista oficial.
Con la salida de ARLUV de Jesus Sabugo y su asesor legal, el grupo se ha despolitizado y casi, casi desaparecido. No parece que como grupo vayan a reeditar candidaturas de urbanizaciones, aunque si algunos de sus ex miembros pueden unirse para configurar una lista solos o en compañía de otros.
Suena, como cada elección, la lista de Cerro Alarcón que nunca se materializa porque todos los partidos o agrupaciones independientes procuran contar con alguien de esta urbanización. Si realmente se planteara una opción política seria, al estilo de Los Arroyos de El Escorial, podría poner en serios aprietos la habitual mayoría política.
NUEVO VALDEMORILLO
Parafraseando al compañero de espacio Castor: no hay quinto malo. Cite este artículo en su sitio
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