El título de la famosa novela de Fernando Fernán Gómez nos podría servir para definir el destino al que nos está llevando Pilar López Partida.
La política, como hemos dicho en numerosas ocasiones, en Pivalde la consideramos como un contrato con los ciudadanos. Así debería ser también para nuestra regidora, lo que ocurre es que, con toda seguridad, los vecinos la demandaríamos por incumplimiento de contrato.
No vamos a entrar en analizar lo que prometía el Partido Popular en su programa electoral y lo que ha cumplido un año después, entre otras cosas porque no habría nada que analizar, sencillamente no ha cumplido ni una sola de sus promesas electorales; no vamos a recordar lo que se ha pasado a formar parte del “inventario” de incumplimientos históricos (residencia de la tercera edad, colegios públicos, recepción de urbanizaciones, pago de la carretera de los cerros…), tampoco vamos a seguir denunciando la situación económica a la que nos ha llevado la gestión de Dª Pilar, que, como todos ustedes conocen (y algunos sufren) es irreversible, sin solución.
Sí quisiéramos comentar tres hechos que se han producido en nuestro pueblo recientemente: el reventón de la tubería del gaseoducto, el proyecto del complejo hotelero que se pretende realizar en el antiguo club náutico del Cerro I y las continuas irregularidades que se siguen dejando cometer a un vecino de Valdemorillo, en unas dependencias municipales, el inefable Sr. Dupuy.
Como ustedes sabrán la empresa ENAGAS está llevando a cabo la construcción de un gaseoducto que atraviesa nuestro término municipal, con un trazado muy perjudicial para tres vecinos de nuestra localidad (urbanización Montemorillo). Repetidas veces hemos denunciado el trazado de la instalación puesto que atraviesa las parcelas de estos, ellos mismos han reclamado la ayuda del equipo de gobierno sin encontrar el más mínimo apoyo. Pero para colmar la ya casi inexistente paciencia de los propietarios, al proceder a las pruebas de resistencia y estanqueidad de la tubería, esta revienta justo en el tramo que atraviesa sus propiedades, menos mal que las pruebas se hacen con agua porque si no, no lo habrían contado. No obstante, los daños económicos y morales han sido grandes. Sabemos que nuestros regidores no tienen la culpa del reventón, pero el comportamiento y la forma de actuar de estos con los vecinos no se puede tolerar, ni una llamada, ni una visita, sólo cuando nuestro Partido les reclamó, vía registro de entrada, un poco de atención para los afectados, el concejal correspondiente cursó la visita del médico. Eso no es gobernar.
En el antiguo club náutico del Cerro I, se pretende construir un complejo hotelero que, entre otras instalaciones, consta de una residencia geriátrica, un hotel, un aparta-hotel, apartamentos, restaurantes, salones para eventos… una actuación que va a traer como consecuencia el fin de una forma de vivir (como explicamos en el informe distribuido por Pivalde). Todo se pretende llevar a cabo con las infraestructuras actuales, es decir, no se proyectan nuevos accesos, nuevas depuradoras, nuevas tomas de agua, no se va a incrementar la seguridad, no hay informe medio ambiental (pese a la privilegiada zona donde se ubica el club), no se contemplan suficientes plazas de aparcamiento…. El Ayuntamiento de Valdemorillo, desde siempre, presta los servicios a la zona, pese a pertenecer al término municipal de Navalagamella, sin recibir nada a cambio, nosotros damos los servicios y Navalagamella se lleva los impuestos.
Al complejo se accede por la carretera de los cerros (costeada por los vecinos en gran parte), se atraviesa la urbanización Cerro I de Valdemorillo, la seguridad la prestan nuestros policías locales, la basura la recogen nuestros camiones, el agua la distribuye nuestro Ayuntamiento…. Y los impuestos los cobra el Ayuntamiento de Navalagamella. Eso no es gobernar.
Hace unos meses recordarán ustedes que pusimos en conocimiento del Ayuntamiento unas obras en la plaza de toros. Tras nuestra denuncia se comprobó que un ex concejal, el Sr. Dupuy, estaba llevando a cabo la instalación de un negocio de hostelería en los bajos de los tendidos. En la actuación se estaban cometiendo varias irregularidades, como son: el local, que no existe como tal, es subarrendado por San Román, sin consentimiento del propietario del inmueble (el Ayuntamiento), se hacen obras sin la autorización del dueño del local, se saca una licencia de obra menor (10.000 €), se modifica la estructura del edificio. La señora Alcaldesa manifestó, en varios plenos, que se había ordenado la paralización de las obras y decretado el precinto del local; pues bien el pasado lunes día 14 de abril a las 19,30 horas, observamos como el ex concejal, procedía a introducir en el local, supuestamente precintado, materiales de construcción, así como ustedes mismo pueden comprobar, a fecha de cuando se escribe este artículo, como se ha depositado una bolsa-contenedor con arena de río a la entrada del local.
No se ha precintado el local, ¿Quién es el Sr.Dupuy para tener la posesión de una dependencia municipal? ¿Saben ustedes que hay vecinos que llevan más de tres años interesados en instalar negocios en la plaza de toros y ni contestan a sus solicitudes? Eso no es gobernar, es prevaricar.
Gobernar es velar por los intereses de los vecinos, de todos, no de unos pocos (los de siempre), gobernar es salvaguardar los derechos de los administrados, gobernar es tratar de incrementar el bienestar social, gobernar es administrar correctamente los caudales públicos, gobernar es tomar las decisiones que propicien el bien general, no el particular, gobernar es estar cerca de los vecinos que tienen problemas, ayudarles a solucionarlos, gobernar es tratar de favorecer a todos por igual.
Desgraciadamente, el desgobierno de Valdemorillo nos está llevando a … NINGUNA PARTE.
Fuente: Transcripción integra del articulo publicado en el numero 21 de la Tribuna de Valdemorillo del mes de Mayo 2008
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