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“El tamaño sí que importa.”
“Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.”. Winston Churchill (1874-1965)
Esta claro que esta afirmación, la del tamaño, por todos conocida, se ha materializado electoralmente. Es que un centímetro arriba, uno abajo, deciden cantidad y calidad. Con un centímetro más, de logo, se habrían conseguido claramente mas votos y con un centímetro mas, de logo, mas calidad. Esta última viene determinada por ese regustillo que da, estar durante unos quince días atornillando al partido más votado para ver quién es más concejal o más bisagra, bisagra no confundamos. Pues si, la ley de la “pistolita” o mejor conocida por la del “juego del índice-pulgar”, si que importa. Como duele cuando te dan en el ojo, o para que se entienda, cuando se escupe al aire sin mirar si este viene de frente. Que dolor produce, haber pasado una campaña entreverando maledicencias dirección al contrario y luego van y te caen en el ojo.

A buenas horas mangas verdes, se quejan de una carta que en su día decía que…, menuda excusa peregrina. Aunque para peregrinaje, mas valdría peregrinar al Camino, eso si, andando no en avión.
El otro día oí comentar, a propósito de esta noticia, a dos paisanos, lógicamente en un bar, la noticia no da para más:
- Paisano 2: Han perdido las elecciones democráticamente, otra vez más a la oposición, yo no se muy bien cuál es el problema, si después de cuatro años es como estar en casa. No hay que hacer la mudanza.
- Paisano 1:¡¡Ah!! , que la factura…. ¡¡Amigo!!. No me digas más, en el avión siniestrado. (Respondía al gesto de escritura de la mano de su interlocutor)
- P2:¡¡Han encontrado la caja negra!! si la del avión sobre Manhattan.
- P1:¿Qué dice? . Cuenta, cuenta.
- P2:Que han perdido las elecciones y que, ¿quién paga la factura? .
- P1: ¿La factura? ¿Qué factura?.
- P2: Joé, pues la de poner a volar el avión, el video, los camioncitos con carteles, los carteles, la gasolina. Todo, todo. Que el del puro quiere cobrar y resultados.
- P1: ¡Pues va a ser que no!, paisano, que cuatro años pasan rápido y seguro que dan para aprender un montón. Mal perder tienen, si, mal perder. Y no es que se quedaran a un ras de llegar, es que se han quedado a un abismo de llegar.
- P2: Y yo me pregunto, ¿Qué tiene que ver el avión con el tamaño?
- P1: ¿Con que tamaño?, ¿con el del avión?.
- P2: No hombre, con el tamaño del logo.
- P1: O sea, que el que tiene el logo mas grande gana.
- P2: Pues parece ser que si, que quita votos. El tamaño si importa.
Ponme otra que esta ya se acabó. A tú salud.
Al margen de la conversación, el hecho objetivo es que el avión se estrelló, que supervivientes ninguno y estos no los resucita nadie. La esperanza es lo único que no se pierde pero, me da, que a reclamar al maestro armero.
Y es que para pilotar aviones, hay que pasar y tener aprobado el curso, además de unas cuantas horas de vuelo.
Por que además, esto, ¿a quién interesa?, ¿que nos van a vender?, que a los votantes les han engañado, que el sistema está pocho y no funciona ¿solo para esos señores que han perdido? . Al resto no se le ha oído decir “rien de rien”, que los pucherazos son sólo para los del tamaño, será que todo es a lo grande. No nos acostumbramos a la fanfarria y la murga, el carnaval pasó.
Vayan los engañados, que viajan en flamantes coches y se dan “promenades” en avión. Señores, asuman su derrota, las urnas no les han otorgado ni el mejor de los resultados del pasado y su recogida es lógica, máxime cuando sus argumentos son tan fuera de lugar y coherencia. Dentro de cuatro años más y a correr, en este caso a volar.
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