La cola, contra lo que podría pensarse, no es ni un invento español ni se remonta a un pasado tan remoto. La cola, patrimonio inicialmente del mundo de los espectáculos y de la alimentación, cobró su apogeo en el siglo XX. Hasta el desarrollo industrial sólo podían adquirir un producto artesanalmente realizado quienes pudieran pagarlo. Con el desarrollo de la industria los productos comenzaron a salir en serie, se abarató su coste y pudieron ser adquiridos por una mayor cantidad de personas.
El deseo de obtener algo antes que el vecino hizo que la aparición de cualquier novedad llevara aparejada la realización de una lista de pedidos o la aparición de una cola. Y del mundo industrial, la cola pasó al sector servicios. En 1909, el matemático, estadístico e ingeniero danés Agner Krarup Erlang publicó una «teoría de colas» con la que intentó gestionar mejor el tráfico telefónico de Copenhague. Desde entonces hasta ahora la cola ha pasado a formar parte de nuestros paisajes urbanos.
En Madrid, por ejemplo, las colas ante los establecimientos de alimentación tras la guerra civil fueron habituales, a pesar de los fracasados intentos de las autoridades de eliminar algo tan deplorable como una cola. Porque, una cola es, sin duda, la muestra más evidente de que las cosas se han programado mal. Bancos y algunos departamentos de la Administración consiguieron casi eliminar ese espectáculo mediante tableros electrónicos desde los que llaman en función del número recogido a la entrada, pero en los últimos años la cola ha vuelto a resurgir con fuerza.
Da igual que sea ante las oficinas del DNI que ante la Delegación del Gobierno, da igual que sea para renovar el carné de conducir, pagar en un supermercado o solicitar un certificado de penales ante una embajada. La cola ha vuelto y, o exigimos a empresas privadas e instituciones públicas que se doten de medios y de personal suficiente, o, en plena era de internet, volveremos a ver acampadas nocturnas para cumplir cualquier trámite.
http://www.abc.es/20070723/madrid-madrid/vuelven-colas_200707230246.html